PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA PEDICULOSIS

El piojo es un parásito externo que vive en el pelo de la cabeza y que se trasmite por contacto de una con otra, es decir, no saltan ni vuelan.
Existen 2 tipos de tratamientos tópicos: el físico y el químico.
• Físico: suelen ser preparados a base de siliconas. No crean resistencias y son menos nocivos que los químicos. Su mecanismo de acción consiste en obstruir los orificios por los que respiran (espiráculos) por lo que el parásito muere por asfixia. Es recomendable realizar una nueva aplicación al cabo de 7/10 días por si hubiera quedado alguna liendre viva aunque alguno de los antiparasitarios del mercado son capaces de eliminarlas y sería suficiente una sola aplicación. Son aptos para niños a partir de 6 meses.
• Químico: las sustancias utilizadas pertenecen a la familia de las piretrinas. El inconveniente es la resistencia ya existente y la eficacia sólo en el parásito adulto. Actúan bloqueando el sistema nervioso del piojo adulto por lo que las liendres habrá que retirarlas por métodos mecánicos (lendrera). Es apto a partir de los 2 años.

Además de los tratamientos son muy importantes las medidas preventivas tales como revisar la cabeza (sobre todo nuca y detrás de las orejas), pasar la lendrera para retirar las posibles liendres adheridas, usar gorro en la piscina (los piojos flotan un cierto tiempo en el agua y pueden pasar a otro individuo), lavarse las manos con frecuencia así como peines y ropa.
Existen productos muy efectivos para prevenir los contagios. Así podemos citar el aceite de lavanda ó el aceite de árbol de té. Los repelentes no matan los parásitos sino que los ahuyentan. Se aplican unas dos veces por semana sobre el pelo limpio y seco para evitar que el piojo se agarre durante 3-4 días.

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